Nosotros tenemos el control de nuestras acciones. No podemos controlar lo que pasa a nuestro alrededor pero si como reaccionamos a estos eventos. Cada cual es dueño de sus acciones. A veces decimos que dejaremos que el tiempo haga lo suyo, la realidad es que esta es la mayor mentira que el hombre ha podido inventar para recostarse de la vagancia y el sufrimiento. Hasta que uno mismo no decida tomar acción las cosas no pasaran. El destino nunca tomara el control de tu vida, porque cada uno es dueño de su propio destino, por esta razón Dios nos concibió la libertad, para poder hacernos cargo de nuestra propia vida y no ser la marioneta de alguien.

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